Uno de los jugadores más destacados en la mejoría del Real Valladolid en los últimos partidos es Víctor Jr. Después de un inicio complicado del equipo blanquivioleta, el mediapunta de 18 años ha dado un paso hacia adelante, haciéndose un hueco en el once inicial de Fran Escribá.
Tres han sido sus titularidades seguidas, dejando dos asistencias y un gol, coincidiendo con los empates a domicilio en Ceuta y Las Palmas y la remontada en casa ante el Córdoba. "Al principio me costó un poco más la categoría, pero cada partido que pasa estoy más contento y más tranquilo. Ahora el equipo está más unido, vamos todos a una y queremos mirar hacia arriba. El equipo se encuentra cómodo con el sistema en rombo y mi posición es donde estoy jugando ahora, en el vértice ofensivo", dijo en Radio MARCA Valladolid.
Hijo de Víctor Fernández, mítico delantero del Pucela y el Villarreal, Víctor Júnior, como así quiere que le llamen, reconoce la importancia de su padre en su carrera: "Para mí es un orgullo que fuera el futbolista que fue en su momento. Tiene más confianza él en mí que yo mismo. Me gustan sus consejos, me dice mucho que rompa siempre al espacio, que el gol está ahí. En su honor, siempre me gusta llevar el 21, como en mi debut la pasada semana con la Selección Española sub 20. En el Pucela estaba ocupado, pero también me gusta el 30 que llevo por Messi. Es mi ídolo junto a mi padre".
El atacante ha regresado a su tierra tras no renovar hace dos temporadas, cuando estaba en la cantera pucelana y se le presentó la posibilidad de ser profesional en otro club, algo de lo que habla con naturalidad: "La temporada en el Levante fue dura, sólo jugué un minuto en Segunda y un partido de Copa, pero no me arrepiento".
De hecho, el futbolista asiente cuando se le dice que Julián Calero no es el entrenador del que mejor recuerdo guarda. En cuanto a su marcha de Valladolid, comenta con rotundidad: "El que decidió irse fui yo, respaldado por mi familia y mis representantes, pero la responsabilidad fue mía".
Posteriormente, en el verano de 2025, surgió la opción del Valencia, oferta que no dudó en aceptar y club al que sabe que pertenece: "Disfruté mucho en el filial la pasada campaña y les estoy muy agradecido. Estoy muy feliz de haber vuelto a mi casa, jugar en Zorrilla era mi sueño desde pequeño. Mi madre era la que más miedo tenía por las posibles críticas, pero me estoy sintiendo muy querido por la afición".
Y en ello se centra de momento, consciente de los cambios que ha habido en el club ché: "El próximo 30 de junio queda muy lejano todavía, no quiero pensar en ello ahora. Estoy centrado en el presente, en jugar y seguir disfrutando".





