La BMV llegaba a toda velocidad a La Cartuja, pero descarriló en un día desacertado de sus tres integrantes. Mbappé lo falló todo, Vinicius no se fue de nadie y a Bellingham ni se le vio. Mou se dejó intimidar por una amarilla de Güler y decidió quitarlo para no arriesgar. El turco no sólo estaba siendo el mejor, también el único que estaba inspirado. Se fue, y con su salida también se 'marchó' el Madrid. La derrota no debería empañar el gran par
Uno a uno del Real Madrid contra el Betis: Vinicius debe empezar a ser 'tocable'





