El fútbol ha cambiado en pocas semanas el escenario de Víctor Mingo en el Real Oviedo. El delantero tuvo opciones de salir cedido durante el verano ante la competencia existente en ataque, pero sus buenas actuaciones en pretemporada convencieron a Julián Calero y terminó quedándose en la primera plantilla. Ahora, las lesiones de Carlos Fernández, Chris Ramos e Isfan le han convertido en el único delantero centro disponible para el técnico azul.
Mingo, que llegó este verano procedente del Arenteiro después de marcar 12 goles en Primera RFEF, ha participado en cinco jornadas y acumula 82 minutos, siempre partiendo desde el banquillo. Su última aparición llegó en el derbi, cuando entró en el minuto 70 y asistió a Enzo Pérez en el 2-0. "Trabajo desde el día que llegué. Estoy sano. Y si Calero piensa que debo jugar, pues jugaré", aseguró esta semana.
El partido del viernes ante el Eldense puede brindarle una oportunidad que parecía lejana hace apenas unas semanas. Calero también dispone de la alternativa de Jacobo en punta, solución que utilizó tras la lesión de Chris en el derbi, mientras el club valora si acudir al mercado de agentes libres o afrontar este periodo con sus recursos actuales hasta recuperar efectivos o alcanzar el mercado de invierno.





