El Valencia espera que Peter Lim abra la mano, pero la realidad es que el empresario asiático no acepta ser más laxo con sus decisiones. El club no tiene dinero para inversiones por decisión de Lim, desde el primer día de la confección de la plantilla 2026-27.
En su visita sorpresa del pasado 20 de julio, Peter Lim dejó claro que el club se debe 'autogestionar' según su modelo. Lim indicó que o se venden/sacan a los tres o cuatro jugadores que no cuentan con ellos o no habrá más dinero. El montante económico que saquen de esas operaciones es el que deben reinvertir.
La situación es que el Valencia trabaja sin apenas dinero en el mercado, tratando de cuadrar un puzle de Fair Play muy apretado. Apenas se permiten operaciones que cuesten lo menos posible, y solo se apuesta por jugadores que pueden multiplicar su valor en el futuro, como Sato.
El planteamiento del Valencia es que Europa debía ser el objetivo, lo que conllevaba inversión en la plantilla. Sin embargo, solo se han invertido cuatro millones en Sato, y no habrá inversiones superiores. La directiva del club sigue buscando la forma de sacar a los jugadores que no están en los planes para poder reinvertir el dinero.





