En Inglaterra, desde el mismo momento de su nombramiento, se vigila con lupa cada movimiento de Thomas Tuchel. La forma de caer ante Argentina en las semifinales del pasado Mundial, tras haberse puesto en ventaja, daño su proyecto. La FA, sin embargo, lo reafirmó en el cargo para liderar el próximo ciclo y está empezando a ganarse el respeto de todo el país.
"No es el momento de analizar todo el torneo", dijo en la rueda de prensa posterior al partido aquella noche en Atlanta. Pasaron las semanas y, de cara a este parón de selecciones, reconoció que "es mi cicatriz y la de los jugadores". "Tengo que vivir con ella. Nadie está más dolido que yo. Pueden intentar matarme con esto, pero es mi cicatriz", reconocía.
Tuchel también apuntó que "podría torturarme eternamente". Aquella derrota, sin embargo, les ha hecho más fuertes y, durante esta Fecha FIFA, se está empezando a destapar el verdadero potencial que tiene Inglaterra. A pesar de la derrota final, se vio una versión notable contra España en Wembley; se impusieron sin problemas a Chequia y pasaron por encima de Croacia sin ningún tipo de compasión.
"Esta es la única manera de seguir adelante. Sobre todo, si todavía tienes dolor", explicaba Tuchel tras la aplastante victoria lograda en Rijeka. "Si aún sientes la decepción, tienes que jugar con dolor. Esa es la naturaleza del deporte. El inicio de la concentración no fue sencillo. Pero, de forma inmediata, todo cambió en la primera sesión para preparar el partido ante España".
Que Croacia estuvo muy lejos de la competitividad que le llevó a la final del Mundial 2018 y las semifinales de 2022, fue evidente. Pero no debe esconder que Inglaterra, seguramente, protagonizó su actuación más convincente en mucho tiempo. Desde 1992, de hecho, no registraban un triunfo con mayor diferencia de goles ante una selección ubicada en el Top-50 del Ranking FIFA.
"Estuvimos concentrados en las reuniones y lo aplicamos para ganar con esta actuación dominante. Esa es la manera de seguir adelante", expresaba Tuchel, que se mostró tremendamente satisfecho. El trabajo sin balón, tanto para activarse tras pérdida, como para ofrecer soluciones, atropellaron a Croacia.
Inglaterra mostró unos automatismos muy bien trabajados: construcción agresiva, con Quansah cerrando atrás y libertad total para Hall en los carriles; excelente reparto de alturas entre Elliot Anderson y Alex Scott para imprimir un ritmo infernal a la circulación; extremos (Saka y Gordon) punzantes; y una sociedad entre Bellingham y Kane que parece no tener límites.
"Fue una actuación muy completa durante los 90'. Una victoria fantástica y un resultado sobresaliente, por supuesto. La velocidad, la calidad técnica y la entrega en el juego hoy estuvieron al más alto nivel", decía Tuchel. "No bajamos la guardia, fuimos muy humildes y nunca fuimos arrogantes en la forma de afrontar el partido".
Los números hablan por sí solos: Inglaterra es la selección con más goles anotados (11), más goles esperados (9.65), más ocasiones creadas (18) y menos goles encajados (2) de la Liga A de la Nations... teniendo la línea defensiva más adelantada (69.2) y promediando el mayor número de recuperaciones altas (64.6%). Además, es la segunda con mayor promedio de disparos (7.30), tercera en pases precisos (567) y cuarta con más pases por posesión (5.48).
"Realizamos ajustes después del Mundial y jugamos de la misma manera en los tres partidos. Estamos mejorando y el equipo lo acepta. Eso es lo más importante", exponía Tuchel. Que Inglaterra tiene materia prima de sobra es evidente. 'Sólo' hacía falta ponerla a funcionar... y lo está empezando a conseguir. Todavía falta el segundo partido ante Chequia. Pero la verdadera prueba del algodón llegará en noviembre, ante España, en el Metropolitano.





