Aunque la sesión vespertina de este viernes contó con la significativa ausencia de Diego Simeone, rumbo a Nueva York para la final del Mundial, el Atlético de Madrid se mantuvo en buenas manos. Luis Piñedo, Gabi y Hernán Bonvicini tomaron su testigo para evidenciar que el cuerpo técnico funciona sobre ruedas incluso sin su gran cerebro.
La primera sesión sin la cabeza visible del Atlético se desarrolló bajo las mismas premisas de las anteriores. El preparador físico, Luis Piñedo, tomó el mando en un principio para empezar a echar a andar todo el engranaje, con el balón siempre como vehículo. Luego, Gabi y Bonvicini se alternaron en el mando, con Gabi mostrando su carácter cuando algo no salía bien y Bonvicini incidiendo en el plano táctico.
Durante la sesión, se ensayaron los sistemas 5-4-1 y 4-3-3, con Sergio Esteban y Barrios como novedades en la línea de medios. La intensidad no se redujo ni un ápice respecto a cuando Simeone está al mando. Además, antes de la sesión, Hjulmand trabajó en solitario durante 50 minutos para recuperarse de una contusión en la rodilla.
También se informó que ni Oblak, con una sobrecarga, ni Cardoso, que continúa con su plan de recuperación, se ejercitaron con el grupo. A pesar de las ausencias, el Atlético de Madrid sigue trabajando con intensidad y dedicación para mantener su buen rendimiento en la competición.




