Durante la final del Mundial, se desplegó un dispositivo de seguridad sin precedentes en el estadio MetLife. La presencia de Donald Trump, expresidente de los Estados Unidos de América, en el terreno de juego, requirió medidas de seguridad adicionales.
Un equipo de francotiradores se posicionó estratégicamente para proteger al expresidente estadounidense. Estas medidas de seguridad se llevaron a cabo durante el acto de entrega de la copa del mundo, lo que demuestra la importancia de garantizar la seguridad de los dignatarios presentes en el evento.




