El Tenerife estuvo a un paso, o más bien un resbalón, de culminar la remontada en Balaídos. Nacho Gil se fue al suelo en el lanzamiento de un protestado penalti en el añadido que hubiese dado la victoria a su equipo, tras un encuentro que tuvo un tiempo para cada uno de los conjuntos. Al final, tras los goles de Álvaro Marín y el propio Nacho Gil, tablas entre Celta Fortuna y Tenerife y ambos equipos se mantienen en la zona templada de la tabla; el filial, que tuvo más ocasiones, se queda sin poder enlazar dos victorias por primera vez, mientras el equipo insular encadena ya cinco jornadas sin ganar.
Al descanso se llegó con... Tras sendos disparos muy altos de Enric Gallego y Kibet, a la media hora Álvaro Marín abrió el marcador al cabecear un gran centro de Joel López desde la izquierda, logrando así su sexto gol de la temporada. Y a renglón seguido Ángel Arcos pudo hacer el segundo para el filial con un disparo raso con mucha intención, pero Dani Martín lo evitó con una gran estirada. Enric Gallego rondó el empate con un potente zurdazo al que respondió con acierto Coke Carrillo, el Celta volvió a estar cerca del 2-0, pero el disparo de Arcos se estrelló en el poste y el rechace lo mandó alto Kibet y justo antes del pitido final Dani Martín tuvo que emplearse de nuevo a fondo a un potente disparo cercano de Álvaro Marín.
En la reanudación, con dos cambios en las filas visitantes, el Tenerife mejoró y no tardó en empatar con algo de fortuna, ya que Nacho Gil recibió el mal saque de puerta de Coke Carrillo, avanzó y su disparo desde la frontal lo desvió Alexis Olmedo y el balón se coló por el centro. El equipo insular buscó la portería local con más ímpetu en un partido que se fue trabando y propio Nacho pudo hacer el 1-2 dos minutos después con una lejana falta, casi pegada a la línea de banda, que estrelló en la cruceta.
Pese a perder el control duramente muchos minutos reaccionó el filial, pero Álvaro Marín cruzó mucho la primera gran ocasión local de la segunda parte y Hugo Cuenca mandó muy alta la segunda. En la recta final ambos equipos buscaron el triunfo, Álvaro Marín volvió a intentarlo con un disparo potente que salió junto al poste y en el tiempo añadido Gonzalo Romero señaló penalti por derribo de Milla sobre Landázuri... pero Nacho Gil se escurrió al golpear y lo lanzó a las nubes dejando unas tablas que parecieron no satisfacer a ninguno de los contendientes.





