El seleccionador de Suiza, Murat Yakin, expresó su malestar tras el encuentro por la segunda amarilla que el árbitro mostró a Embolo en el minuto 72, después de revisar la jugada en el monitor del VAR. Inicialmente, el árbitro Silva Pinheiro había señalado falta de Paredes y amarilla para el propio argentino, pero se produjo una confusión de identidad que obligó a aplicar el protocolo.
Yakin calificó la decisión de "increíble" y aseguró que no entendía cómo el árbitro y el VAR llegaron a esa conclusión. También destacó que su equipo había disputado un partido limpio y abierto, y que la decisión arbitral había sido decisiva para el resultado del partido.
El jugador Akanji fue uno de los más críticos con el colegiado, asegurando que nunca había jugado un partido tan desigual en el que todo se pitaba a favor del rival. Otros jugadores como Freuler y Xhaka también expresaron su descontento con las decisiones arbitrales, destacando que la expulsión de Embolo había cambiado el curso del partido.
Xhaka fue especialmente duro, asegurando que decisiones como esa "matan el juego". A pesar de la derrota, Yakin destacó que su equipo había sido superior a sus rivales y que los jugadores habían sido "héroes" en el campo.




