El AT&T Stadium, con capacidad para 80.000 espectadores y un coste de aproximadamente mil millones de euros, es el escenario donde España y Portugal se enfrentarán por un lugar en cuartos de final del Mundial. El estadio, inaugurado en 2009 y hogar de los Dallas Cowboys de la NFL, presenta un desafío único debido a su orientación este-oeste, que genera reflejos deslumbrantes en las tardes de partido.
Para mitigar este problema, el estadio cuenta con cortinas opacas de última generación. Sin embargo, el dueño de los Cowboys, Jerry Jones, se niega a cerrarlas durante los partidos de la NFL, pese a las quejas de los jugadores sobre los 'puntos ciegos' que aparecen en ciertos momentos del partido. La FIFA, por otro lado, ha decidido hacer uso de este sistema para reducir los efectos de los reflejos en el partido entre España y Portugal.
La polémica sobre el uso de las cortinas alcanzó su punto álgido después de un partido entre los Dallas Cowboys y los Philadelphia Eagles, en el que el receptor CeeDee Lamb perdió un pase de touchdown debido al destello cegador del sol. A pesar de las críticas, Jerry Jones se muestra inflexible en su postura, argumentando que todos los equipos que visitan el estadio conocen el problema y que no se puede derribar y reconstruir el estadio por este motivo.
Mientras Jones se niega a buscar soluciones, la FIFA ha decidido tomar medidas para minimizar los efectos de los reflejos en el partido. Esto ha generado un contraste interesante entre la postura del dueño de los Cowboys y la decisión de la FIFA de priorizar la comodidad y la visibilidad de los jugadores y espectadores.




