La situación del Rayo Vallecano es insostenible. A solo dos semanas del inicio de la Liga, el equipo no cuenta con un campo donde jugar ni una ciudad deportiva donde entrenar, a pesar de haber logrado la mejor temporada de su historia en lo deportivo, llegando a jugar una final europea en 2026.
Este equipo, profundamente arraigado en su barrio y con una afición envidiable, no ha realizado una reforma sustancial en su estadio en más de 30 años, lo que pone de relieve la urgente necesidad de inversión en infraestructuras para garantizar su futuro deportivo.
La falta de instalaciones adecuadas supone un obstáculo significativo para el desarrollo del equipo, afectando no solo a los jugadores y el cuerpo técnico, sino también a la afición y a la comunidad en general. La situación requiere una solución inmediata para asegurar la continuidad y el éxito del Rayo Vallecano en el fútbol profesional.





