17 de mayo de 2013. Aquel día, en el césped del Santiago Bernabéu, se produjo el último derbi con Mourinho y Simeone como protagonistas en el banquillo. El luso vivía sus últimas semanas como entrenador madridista y el encuentro, como reconoció el argentino tiempo después, cambió la historia de los derbis.
Ya saben, 1-2 en la prórroga, infinidad de ocasiones de los madridistas que se toparon, cosas del destino, con un imperial Courtois que ahora defiende el arco madridista. Los goles de Diego Costa y Miranda, contado está, fueron el punto de inflexión para LaLiga siguiente ganada por los de Simeone.
También, y no es baladí, para que el Atlético cercenara de golpe 14 años sin ganar un duelo de la máxima rivalidad. Lo consiguió en el Santiago Bernabéu y valió la única Copa del Rey conquistada con Simeone a los mandos. Fin, por ahí, de aquella pancarta en el coliseo madridista que tanto escoció al otro lado del río. Ya saben: "Se busca rival digno para el derbi".
Además, aquella primera victoria del Atlético cortaba la buena racha de Mou ante El Cholo. Esa misma temporada, sin ir más lejos, el Madrid le ganó los dos derbis de LaLiga. 2-0 en casa y 1-2 en un Vicente Calderón que se desesperaba cada vez que recibía la visita del eterno rival…. En este caso llegó a ponerse 1-0 (con gol de Falcao). El curso anterior El Cholo no había llegado todavía cuando se midieron en Chamartín pero sí sufrió el 1-4 en casa con el que empezaban su particular rivalidad.
No una cualquiera, sí la de dos de los entrenadores que han marcado parte de este siglo desde los banquillos. Pocos (la lista se puede limitar quizá a Guardiola, Luis Enrique, Klopp o Ancelotti) han alcanzado la dimensión de los dos técnicos que este domingo volverán a verse las caras 12 años después.
Mourinho se marchó del Madrid después de aquella Copa, pero el destino les tenía preparado un último baile. Ya en el Chelsea, el luso visitaba el Calderón buscando una plaza en la final de Champions de Lisboa. Corría 2014 y el 0-0 que se llevaron los ingleses le colocaba como grandes favoritos para una cita en la que iba a ganarse el billete, tras cargarse al Bayern, el Real Madrid. El pasado estaba destinado...
Pero llegó uno de los mejores duelos de la era Simeone. Una exhibición recordada, un 1-3 que dio el pase a la gran cita continental. Un triunfo colosal con el que el Atlético alcanzaba por segunda vez en su historia (40 años después de aquella cita con el Bayern) y en la que nadie esperaba que esos Mou-Cholo de alto voltaje no se volverían a producir hasta 12 años después. Un mundo que llega a su fin.




