No era el primer día de clase para Mourinho, pero sí el nuestro. Por primera vez en esta temporada, los medios teníamos acceso a las entrañas de la entidad blanca, y sin duda, el portugués ha sido el foco de atención.
Ver a Mourinho de nuevo vestido de blanco debe ser algo parecido a reencontrarte con esa ex con la que tan buenos y malos momentos has vivido. Con la herida a flor de piel, los recuerdos suelen ser borrosos, y las malas sensaciones recientes tienden a pesar por encima de todo. Pero un vez pasado el tiempo, las cosas son diferentes.
La relación entre Mourinho y la prensa no será recordada como la más idílica, especialmente, en su primera etapa. El portugués tuvo enfrentamientos directos e indirectos con periodistas y medios, hasta acabar abandonando la entidad.
Pero la vida es caprichosa, y, aunque, algunos dicen que segundas oportunidades nunca fueron buenas, Mourinho y el Real Madrid han vuelto a encontrarse en el camino. Con el paso del tiempo, como comentaba antes, la primera etapa de 'Mou' se recuerda de otra manera.
Pero ni aquella chica sigue existiendo, ni aquel rebelde Mourinho es el mismo que el de ahora. Aunque siempre queda algo de lo que algún día fuimos, en el partido de entrenamiento hemos visto a un 'Mou' muy tranquilo, hablando con su segundo durante mucho tiempo y viendo la gran parte del encuentro de pie. Es innegable que el blanco le sigue quedando genial, que su porte sigue siendo la misma y que todo hace pensar que esta vez si será la correcta, que esta vez si triunfará el amor. Quién sabe, quizá no está tan mal volver con tu ex.





