A diferencia del calvario vivido el pasado verano, cuando los problemas con el límite salarial le impidieron contar con varios jugadores durante las primeras jornadas de Liga, este año el Sevilla lleva al día su trabajo en los despachos. La gestión de la dirección deportiva liderada por José Ignacio Navarro, apoyada en los valiosos traspasos de Tanguy Nianzou y Akor Adams, ha conseguido el margen financiero necesario para agilizar los trámites administrativos.
Con estas dos nuevas licencias, el Sevilla alcanza los quince efectivos formalizados en su plantilla de cara al arranque del campeonato liguero, que tendrá lugar el sábado 15 de agosto: Vlachodimos, Carmona, Kike Salas, Marcao, Gattoni, Suazo, Cardoso, Jordán, Juanlu, Sow, Agoumé, Vargas, Peque, Isaac y Ejuke.
La prioridad del Sevilla pasa ahora por inscribir en los próximos días a los nuevos fichajes: Juan Iglesias, Arouna Sangante, Jon Guridi, Julio Díaz y Fran González, además de Alfon. Por otro lado, hay varios futbolistas con ficha del filial que optan a tener dorsal del primer equipo, como Andrés Castrín, Oso o incluso Manu Bueno.
A falta de diez días para el estreno liguero frente al Rayo Vallecano, el escenario financiero del Sevilla resulta bastante más optimista que en años anteriores. La inminente venta de Juanlu al Bournemouth por 11 millones de euros fijos más dos en variables dejará una plusvalía íntegra en las arcas de la entidad, mientras que la cesión de Rafa Mir al Aris de Salónica liberará unos 2,5 millones de euros en el límite salarial.





