La actividad en los despachos del Ramón Sánchez-Pizjuán se intensifica en este inicio de pretemporada. Tras fichar a cuatro nuevos refuerzos, el Sevilla se centra ahora en generar espacio salarial para continuar reestructurando su plantilla. Los hispalenses ya se despidieron de siete futbolistas al término del pasado campeonato liguero: Orjan Nyland, César Azpilicueta, Nemanja Gudelj, Adnan Januzaj, Alexis Sánchez, Batista Mendy y Neal Maupay.
La dirección deportiva que encabeza José Ignacio Navarro trabaja simultáneamente en varios frentes con el fin de aliviar las arcas. Por un lado, ultima los detalles para cerrar las salidas de Tanguy Nianzou y Akor Adams; por otro, también le busca acomodo al grupo de descartes que entrena al margen del equipo. Además, Oso sigue sonando para varios clubes europeos mientras, aunque en el club tienen la intención de renovar su contrato.
El traspaso de Akor Adams al Venezia se encuentra en su recta final y apunta a convertirse en la primera gran venta veraniega del Sevilla. Las cifras de la operación por Akor Adams se habrían fijado en algo más de 16 millones de euros fijos, más una serie de bonus por objetivos de fácil cumplimiento. En caso de completarse todas las variables, el traspaso superará los 20 millones de euros.
Paralelamente, el Sevilla está a un paso de resolver el mayor lastre financiero de su plantilla: la ficha de Tanguy Nianzou. El principio de acuerdo con el Lille está cerrado y la operación solo depende de unas revisiones médicas que el zaguero parece haber superado ya con éxito. La desvinculación de Nianzou representaría un triunfo económico para el Sevilla, permitiéndole liberar cerca de 12 millones de euros en el límite salarial de la plantilla.





