La selección de Italia se encuentra en una situación de crisis después de que Paolo Maldini y Leonardo, director técnico y asesor respectivamente, decidieran renunciar a sus cargos apenas 16 días después de su nombramiento. La causa de esta decisión se debe a las desavenencias con la Federación Italiana de Fútbol (FIGC) y su presidente, Giovanni Malagò, en relación con el nombramiento de Andrea Pirlo como nuevo seleccionador.
Pirlo había sido elegido por Maldini y Leonardo para el cargo, pero su vínculo con la casa de apuestas rusa Fonbet generó dudas dentro de la federación, lo que llevó a Malagò a rechazar su nombramiento. En respuesta, Pirlo publicó un comunicado en sus redes sociales agradeciendo a Maldini y Leonardo por su apoyo.
La reunión celebrada hoy entre integrantes de la federación y Giancarlo Abete, presidente de la Serie A, puso de relieve los problemas que llevaron a la renuncia de Maldini y Leonardo. Abete mencionó que la reunión comenzó con negociaciones con Guardiola y la recomendación de Pirlo, pero surgieron problemas desconocidos por la federación que llevaron a la actual situación.
La renuncia de Maldini y Leonardo ha generado incertidumbre sobre el futuro de la selección italiana. Según informes, Giorgio Chiellini podría ser el sustituto de Maldini en el cargo de director técnico, mientras que Roberto Mancini es el favorito de la federación para el cargo de entrenador. La situación actual obliga a la federación a reconstruir y encontrar una solución para el equipo.





