Hay partidos que se deciden antes de que las gradas terminen de acomodarse. El duelo de la jornada 3 del Grupo 1 de Primera Federación entre el Arenas Club y el Zamora CF fue uno de ellos: en apenas cuatro minutos, el conjunto castellanoleonés dejó encarrilado un triunfo que le vale oxígeno y sitúa a los vizcaínos en una posición cada vez más incómoda. El marcador final, 1-2, refleja fielmente un choque que se jugó cuesta arriba para los locales desde el primer suspiro.
ARENAS: Obon; Arratibel, Zubelzu, Lekuona, Dufur (Palacín; Min. 58); García, Larrauri (Redondo; Min. 69), Akogo; Oyon (Badiola; Min. 82), Rubi (Telletxea; Min. 82) y Cortés (Buján; Min. 69)
ZAMORA: Piedra; Gorjón, Albert, Luengo; Ramos, Hidalgo (Isaiah: Min.74), Fabi (Mascaró; Min. 85), Vergés, Costa (Juanje; Min. 61); Izan (Sancho; Min. 85) y Losada (Carbonell; Min. 74)
Goles: 0-1: Min.1; Izan 0-2: Min. 3; Marco Costa. 12: Min. 16; Rubí Torres
Árbitro: Mario Pacheco Cotero. Amonestó a los locales; Larrauri y por los visitantes; Hidalgo y Carbonell.
Estadio: 1000 espectadores en Fadura.
El Zamora no necesitó tiempo de calibración. En el minuto 2, Izan Yurrieta abrió el marcador para poner el 0-1 y silenciar de golpe el ambiente. Antes de que el Arenas pudiera reaccionar, en el minuto 4, Mauro Costa Bueso firmó el segundo para establecer un contundente 0-2 que dejó al equipo dirigido desde el banquillo local con una montaña por escalar cuando el reloj apenas se había puesto en marcha.
El mérito del Arenas fue no descomponerse. En el minuto 16, Rubén Torres recortó distancias para el 1-2 y devolvió la vida a un partido que amenazaba con romperse del todo. Ese tanto, obra de uno de los futbolistas de mayor valoración de la plantilla rojilla, mantuvo la tensión competitiva durante el resto del encuentro, aunque no bastó para completar la remontada.
Segundo tiempo de resistencia
Con el 1-2 al descanso —marcador que se mantuvo inalterable hasta el pitido final—, el segundo acto se convirtió en un ejercicio de gestión para el Zamora y de insistencia para el Arenas. El técnico local movió el banquillo con decisión: Erlantz Palacín entró por Ander Dufur en el 59, y en el 69 dio entrada a Ekaitz Redondo y Unai Buján en busca de pólvora. En el tramo final, Ibon Badiola e Iñaki Telletxea también saltaron al césped, este último en sustitución del propio Rubén Torres.
El Zamora, por su parte, administró la ventaja con oficio. Juanje relevó a Mauro Costa Bueso tras la hora de juego, y más tarde Isaiah Navarro, Javier Carbonell, Jaime Sancho y Pau Mascaró refrescaron las piernas de un equipo que apostó por cerrar espacios y matar el ritmo. La disciplina táctica se tradujo en un partido con pocas concesiones defensivas, aunque no exento de tensión: vieron tarjeta amarilla Jon Larrauri por el Arenas y Álex Hidalgo y Javier Carbonell por el Zamora. Ninguno de los dos equipos terminó con expulsados.
El nombre propio del Zamora fue el de sus dos goleadores tempraneros. Izan Yurrieta, mediapunta de perfil ofensivo, aprovechó el primer minuto de desconcierto local para adelantar a los suyos, mientras que Mauro Costa Bueso, centrocampista, redondeó la faena antes del quinto minuto. Fue todo lo que necesitó el conjunto visitante, que salió a Getxo con un plan claro y lo ejecutó a la perfección en la ventana más determinante del encuentro.
En el bando local, Rubén Torres fue el único capaz de perforar la portería defendida por Iker Piedra. Su tanto en el 16 evitó una tarde aún más gris y mantuvo al Arenas con opciones hasta el final. El guardameta Manuel Obón, bajo palos para los vizcaínos, encajó dos goles en un intervalo de tiempo en el que su equipo apenas tuvo margen de reacción.
Lo que dice la clasificación
El resultado tiene una lectura muy distinta para cada bando. El Zamora CF suma su segunda alegría del curso y se coloca con 4 puntos en la novena posición del Grupo 1, con un balance de una victoria, un empate y una derrota, y un saldo goleador equilibrado de 4 goles a favor y 4 en contra. El triunfo lo instala en la zona templada de la tabla, con la sensación de haber encontrado una fórmula que le funciona lejos de casa.
Para el Arenas Club, en cambio, la situación se complica. Los vizcaínos siguen sin conocer la victoria: con un solo punto en tres jornadas (ningún triunfo, un empate y dos derrotas), ocupan la 18ª plaza y ya arrastran el peor diferencial de goles del grupo entre los colistas cercanos, con 3 tantos a favor por 7 en contra. Solo Unionistas de Salamanca y la Unión Deportiva Ourense, ambos sin puntuar, están por detrás. En la cima del grupo, el UD Logroñés manda con pleno de nueve puntos, seguido por CD Lugo, Athletic Club B y CP Cacereño, todos con siete.
El Arenas dio muestras de carácter tras el 0-2 exprés, pero en esta categoría los errores en los primeros compases se pagan caros. El Zamora, práctico y contundente cuando tuvo que serlo, se lleva un botín valioso que le permite mirar hacia arriba. Los de Getxo, necesitados de reaccionar cuanto antes, tendrán que corregir esos arranques dubitativos si no quieren instalarse en los puestos de descenso. La temporada es larga, pero el margen para los rojillos empieza a estrecharse.





