Una de las claves del maravilloso arranque de la Lazio de Gattuso está en los laterales. Nuno Tavares... y Romano Floriani Mussolini. El joven lateral derecho, nacido en 2003 en Roma, es el bisnieto del dictador italiano... pero su nombre ahora resuena como una de las irrupciones más estelares de la temporada en Italia únicamente por su alto nivel.
25 puntos de 27 posibles tras nueve jornadas con ocho victorias y un empate colocan al equipo de Gattuso en la cabeza de la Serie A. Algo absolutamente impensable en agosto, después de un mercado de fichajes crítico, un boicot masivo de la Curva al propietario... y la eliminación en primera ronda de Coppa ante el Mantova de Serie B.
Pero el caminar del equipo 'biancoceleste' en Serie A es firme... y es gracias, en parte, al rendimiento de nombres como Romano Floriani. El lateral de 23 años, que marcó ayer su primer gol en Serie A en la goleada sobre el Sassuolo (2-6), ha mejorado radicalmente el rendimiento que nombres como Marusic o Lazzari habían mostrado en esa posición durante años.
Su nombre, que empezó a hacerse viral hace años cuando destacó en una cesión en Juve Stabia, en Serie B, ya suena más por su rendimiento futbolístico que por su parentesco con el 'Duce'. "Siempre habrá algún prejuicio, pero mi trabajo no tiene nada que ver con eso y no me afecta", dejó claro en el pasado, en una entrevista con 'Corriere dello Sport'.
Romano, con contrato hasta 2028 en la Lazio, se fogueó durante tres cesiones consecutivas en Pescara, Juve Stabia y Cremonese para ahora asentarse en el primer equipo 'laziale' a las órdenes de Gattuso. Su rol de titular indiscutible no está bajo duda y ha jugado de inicio todos y cada uno de los partidos de este campeonato 2026-27.
"Tengo mucho margen de mejora. Hoy tuve un rival difícil que me puso en el punto de mira. Trabajo día tras día y trato de seguir las indicaciones del entrenador. Estoy seguro de que solucionaré estos problemas", analizaba el italiano tras el partido en Reggio Emilia de ayer.
El papel de Gattuso, que está potenciando a una plantilla sobre el papel muy limitada, es clave. "Los laterales tenemos libertad, el entrenador dice que nos esforcemos al máximo, no podemos ir al 80%, sino siempre al 110%. Luego insiste mucho en la concentración", reconoce un Romano Floriani que ya ha puesto su nombre sobre la mesa dejando atrás cualquier apellido.





