No fue el España-Malta del 12-1, pero lo que se vio en Serravalle entre San Marino y España Sub 21 aspiró a hacerle sombra. Un auténtico festín de los de David Gordo que acabó con un repóker de Espí en su primera titularidad, 30 disparos a puerta españoles de los que 13 acabaron dentro y un guardameta local, Amici, que soportó el huracán como buenamente pudo, a base de 15 paradas. A un solo gol se quedó la Rojita de batir su récord goleador, aquel 14-0 endosado al mismo rival en 2005.
No necesitó España ir con todo. Gordo introdujo nueve cambios en el once respecto al de la derrota en tierras finesas, con Carlos Espí en punta como estilete y Jan Virgili y Pablo García de escoltas. Una rotación de campeón que ni se resintió ni dio tregua, porque la diferencia de fútbol era un abismo desde el primer minuto.
Apenas nueve minutos tardó la Rojita en inclinar una balanza que ya nacía torcida. Peinó Espí para dejar el balón en el balcón del área y Rodri Mendoza lo acarició como quien juega al billar, ajustándolo al palo izquierdo del meta sanmarinense. El preludio de una noche de artillería.
San Marino se atrincheró en su último tercio, soportando como podía los envites de una España que golpeaba sin descanso. Ni tres pases encadenaban los locales, con Sensoli ejerciendo de solitario hombre boya en la delantera. El 0-2 estuvo a punto de llegar en una triple ocasión en la que Espí se topó primero con el portero, después con el larguero, y cuyo rechace cayó en los pies de Pablo García, que la mandó fuera.
Hasta el minuto 25 se resistió el segundo. Una combinación entre Jan Virgili y Pablo García, los dos 'demonios' de esta Sub 21, acabó con el delantero del Racing batiendo a Amici con la zurda dentro del área. Seis minutos después, España volvió a morder: un centro del debutante Rafita cayó en la testa de Espí, que repitió la fórmula del primer tanto para asistir a Jacobo, quien embocó de cabeza. Y dos minutos más tarde se estrenó el propio Espí, metiendo la punta de la bota a una prolongación de Mario Martín en un córner para el 0-4. Los saques de esquina estaban siendo una mina de oro, y la veta se repitió en el quinto, con Yarek rematando en el segundo palo otra prolongación de Mario Martín.
Espart y Herzog relevaron a Mendoza y Jacobo tras el descanso, pero la partitura no cambió: España quería seguir hurgando en la herida. Fue Jan Virgili quien, con un disparo colocado al palo largo, firmó el 0-6, el más bello hasta el momento en Serravalle. Y el extremo no soltaría ya el protagonismo. Poco después, tras zafarse de un rival en el área, sirvió al corazón del área pequeña para que Espí rematara a placer el séptimo.
Pero no hay dos sin tres. Diez minutos más tarde, Espí metió los tacos a un pase de Virgili que rebotó en un defensa y completó su particular hat-trick. Lejos de saciarse, el delantero del Madrid presionaba cada balón como si la contienda estuviera por decidirse, y esa insistencia le valió el noveno en forma de carambola. Un tiro de Iker Bravo que Amici tapó, cuyo rebote golpeó en la cabeza del ariete para colarse mansamente.
Chorreaban los goles, y en la jugada siguiente Jan Virgili, con una autopista por delante en campo sanmarinense, se plantó ante el meta y definió raso para el décimo. Se agotaban los dígitos en el marcador y España no levantaba el pie del acelerador. El undécimo lo armó Gonzalo, y el rechace le cayó, adivinen a quién: a Espí, que a placer firmó su quinto, el repóker que lo coronó en su estreno como titular.
Se concedió entonces la Rojita un pequeño respiro para el duodécimo. Jesús Rodríguez llegó a línea de fondo y la puso atrás para Mario Martín, que se estrenó como goleador con un zurdazo. Y en el descuento llegó el último, obra de Pablo García con otro disparo de zurda desde el borde del área. También un contratiempo en la fiesta: la roja directa a Jesús Rodríguez por soltar las manos a un rival tras recibir un golpe, en una acción que el colegiado interpretó como agresión. La única nota discordante de un recital que deja a España a un paso de estar en el Europeo y que se decidirá ante Rumanía el 6 de octubre.





