La pasada temporada, Hansi Flick reconoció públicamente que el Barcelona necesitaba líderes capaces de dar un paso al frente en los momentos de dificultad. Este curso, Raphinha ha asumido buena parte de esa responsabilidad y también luce el brazalete de capitán. Sin embargo, hay otro futbolista que, sin llevar la cinta, está ejerciendo como una de las voces de referencia del vestuario azulgrana: Rodri.
Pese a que el centrocampista madrileño llegó el pasado mercado de verano, su adaptación al club ha sido rápida y su influencia no ha tardado en hacerse notar. Desde su primera aparición ante la afición, el futbolista ha recibido muestras de cariño de la grada, mientras que dentro del vestuario se ha ganado un peso importante gracias a su personalidad y experiencia.
El último ejemplo se produjo ayer miércoles. Después de los dos últimos tropiezos, contra Real Madrid y PSG,Rodri tomó la iniciativa, junto a Raphinha y al resto de los capitanes, para organizar una comida de hermandad de la plantilla. El objetivo era reforzar la unión del grupo. Un gesto que refleja cómo el mediocentro está adquiriendo un papel protagonista.
Durante el pasado verano, parecía que el Barcelona tenía bien cubierta la posición de mediocentro. Sin embargo, cuando surgió la posibilidad de incorporar a Rodri, el club no dudó en valorar la operación. La decisión respondía a dos motivos. Por un lado, la entidad azulgrana tenía la oportunidad de sumar a uno de los mejores centrocampista del mundo. Por otro, encontraba en él un perfil capaz de aportar experiencia, personalidad y liderazgo a un vestuario con numerosos jugadores jóvenes.
La llegada del madrileño suponía, por tanto, una apuesta que trascendía lo estrictamente futbolístico. Su trayectoria y su carácter podían ser claves dentro de una plantilla muy joven que necesita referentes tanto en los buenos momentos como cuando los resultados no acompañan. Y el internacional ha asumido, con éxito, el rol.
A nivel social, desde el primer día que llegó, precisamente para la disputa del trofeo Joan Gamper, el Spotify Camp Nou ya le recibió con una sonora ovación. Además, es una pieza clave e intocable en el once de Flick.





