La selección española ha logrado la victoria de todos los tiempos ante la selección de Messi, con un gol monumental de Ferran Torres en el minuto 106 de la prórroga. Esta victoria es la segunda estrella en la camiseta española y se considera una de las más meritorias de la historia del fútbol español.
El partido, disputado en un escenario tenso, se jugaba con los riesgos en rebajas, y cualquier pérdida tonta podía llevar al cadalso. España controlaba el balón con la tienda de brújulas que regenta Rodri, de nuevo imperial en el control del balón y el envío donde más falta hacía.
Argentina, especialista en asaltar el alma del árbitro, intentó cortarla en rodajas y guardarla en una fiambrera, pero España ofició un curso de personalidad y autoridad para tumbar a su rival. El árbitro, Vincic, prefirió pensar en Madonna y el show antes que en amonestar a los jugadores argentinos.
La primera 'hidration break' no alteró los biorritmos, y Argentina se ponía la capucha y Messi andaba por el césped como si estuviera leyendo el Olé a la espera de dar la orden de atacar al enemigo. Sin embargo, España se metió en la nuez del Dibu, y Argentina se olvidaba del toche, la gambeta y cualquier adorno.
Finalmente, el golazo de Ferran Torres llevó a España a la gloria, y se coronó campeona del mundo. La angustia de todos los tiempos se convirtió en alegría para los jugadores y aficionados españoles.




