La Fábrica disfruta del día de gloria vivido en el Bernabéu. La Copa Intercontinental sub 20 conquistada corona a la cantera del Real Madrid como la mejor del planeta. De príncipes de Europa a príncipes del mundo. La guinda a una temporada mágica con cuatro títulos que convierten en incontestable la autoridad con la que el club blanco ha dominado en categoría juvenil.
Todos se conocían y el talento era descomunal, pero la clave era armar un grupo que en pocas horas juntos pareciese que llevase toda una temporada. Para trabajar la unidad y el sentimiento de equipo, Álvaro López tiró del 'espíritu de Juanito'. Un símbolo infalible de garra, entrega absoluta y fe. Para ello, durante la semana les mostró un vídeo de Juanito y las remontadas épicas del Bernabéu. Álvaro López quiso tocar la fibra de los chicos y motivarles para un inicio pletórico llevados en volandas por la grada. Porque para entonces ya sabían que el ambiente iba a ser impresionante. El club se había movilizado para ello y estaba recogiendo los frutos. El resultado, los 52.000 aficionados que se dieron cita en el coliseo blanco.
Pero hubo dos claves más para levantar el trofeo de campeones de la Intercontinental. El primero, un aviso de cómo se las gastaban los chilenos. A los jugadores del Madrid se les informó puntualmente de lo que se iban a encontrar: un rival que jugaba al límite y que sacaba de quicio a sus oponentes. Se les pidió máximo control y no entrar en provocaciones. De ninguna manera debían caer en la 'trampa'. Que hubiese VAR era una buena noticia al respecto. Pero ante todo, 'prohibido' caer en el juego agresivo del Wanderers y hacer todo lo posible por no salirse del plan de juego trazado.
Y una cosa llevó a otra. El club les hizo un recordatorio de los valores que representan llevando la camiseta del Real Madrid. Se les recordó las normas de conductas que siempre deben respetar, pero en esta ocasión con más motivo por el escenario en el que iban a jugar, la expectación y el impacto mediático que iba a tener. En definitiva, mantener una conducta ejemplar y evitar actitudes o gestos inapropiados. Hasta el punto de que en un video de la UEFA previo al partido se invitó a los chicos a no hacer gestos fuera de lugar y mantener las formas.





