El técnico guipuzcoano Jokin Aranbarri está a punto de hacer su debut en el fútbol profesional en el banquillo del Eibar. Después de una pretemporada intensa, Aranbarri se sentará por primera vez en el banquillo de Ipurua para dirigir un partido del primer equipo. Su objetivo es imponer su sello y mantener las fortalezas exhibidas por el Eibar en los últimos tiempos, especialmente la solidez defensiva que le ha acompañado los dos últimos años.
En la categoría de Segunda, encajar pocos goles es fundamental para evitar apuros y estar en una zona cómoda de la tabla. El Eibar de la pasada campaña es un ejemplo de esto, ya que su capacidad para dejar con frecuencia sin marcar al rival (12 porterías a cero de 21 posibles) fue clave para su histórica segunda vuelta. Aranbarri aspira a darle continuidad a esas notables prestaciones defensivas sin perder la ambición que le caracteriza.
Aunque el Eibar ha sufrido algunas bajas importantes, como la pérdida de Marco Moreno, la presión alta ha sido una constante durante toda la pretemporada y el equipo ha demostrado ser fiable sin balón. La confianza en jugadores como Elgezabal, Markel Arana, Arbilla, Jair y Jonmi Magunagoitia es máxima, y el equipo sabe que la responsabilidad de seguir siendo uno de los mejores equipos defensivos del campeonato es tarea de todos, desde el delantero hasta el último defensa.
El secreto del éxito defensivo del Eibar se encuentra en el nivel que mostró como bloque, lo que hizo que el equipo fuera el segundo menos goleado de toda la Segunda el año pasado. Ahora, Aranbarri y su equipo saben que deben seguir trabajando para mantener esa solidez defensiva y aspirar a los objetivos que se han marcado para la temporada.





