Raphinha, delantero del F.C. Barcelona y gran líder esta temporada del equipo culé, ha concedido una entrevista al 'Süddeutsche Zeitung' en la que reconoce que "sin Hansi Flick, ya no estaría aquí".
El capitán del Barça, que suma 14 goles y 3 asistencias en lo que llevamos de temporada, le contestó a Javier Cáceres la pregunta sobre si "¿es posible que estemos hablando con el mejor 'nueve' del mundo en la actualidad?".
"Con el mejor falso nueve, querrá decir... Fue más bien un proceso gradual, una adaptación que se prolongó durante los dos últimos años y que hizo que, poco a poco, fuera desplazándome hacia el interior, jugando más centrado de lo que estaba acostumbrado. De este modo, me fui acercando progresivamente a la portería rival. ¡Y me gusta! Porque está funcionando de maravilla. Aunque diría que tenemos varios jugadores capaces de desempeñar ese papel.", contestó el brasileño.
Raphina reconoció que "Hansi Flick llegó en un momento (2024) en el que yo prácticamente había dado por terminada mi etapa en el Barcelona. Ya tenía la cabeza en otra parte; quería irme".
"Si no hubiera tenido esa conversación con Flick, y si él no me hubiera transmitido en cuestión de minutos la convicción de que apostaba por mí y confiaba en mí, ahora mismo ya no estaría aquí. Para mí, eso fue enormemente importante", compartió.
Sobre esa conversación que ha cambiado la historia reciente del Barcelona el brasileño desveló que "yo estaba de vacaciones tras la Copa América con Brasil cuando él me llamó y me dijo: 'Antes de tomar una decisión, ven aquí y hablamos'. Por supuesto, accedí; todavía tenía contrato con el Barcelona. Me dijo que tenía la sensación de que yo llegaría a ser muy importante para el equipo, y que el equipo sería clave para mi evolución como jugador. Mirando atrás, hay que reconocer que así fue".
"No mencionó una razón concreta. Tampoco hacía falta que lo detallara tanto. Diría que ni siquiera fue una conversación especialmente larga. Cuando un entrenador te transmite confianza, bastan unas pocas palabras. Y yo percibí de inmediato que depositaba una confianza absoluta en mí", compartió.
Respecto a su papel como capitán declaró que "no sabía que me gustaría tanto desempeñar esta función, que disfrutaría tanto sintiendo y asumiendo la responsabilidad. Ya fue fantástico para mí ser elegido para el grupo de capitanes; eso cambió mi mentalidad. Ser ahora el primer capitán es un honor aún mayor... No se trata tanto de llevar el brazalete de capitán en el campo. Más bien de sentir que te consideran importante y de que alguien ve en ti cualidades que yo mismo no había reconocido antes. Fue como si me hubieran cambiado el chip".
Raphina se definió como líder en el Barça: "Depende del momento. Si tengo que ser duro, lo soy. Pero me gusta llevarme bien con todos y bromear con ellos. Ahora, naturalmente, no hace falta apretarles las tuercas a los chicos, aunque podría hacerlo. Pero, al final, lo decisivo es cómo te comportas en el campo".
"Si hablas mucho pero luego no haces lo que debes, nadie te escuchará. Tengo la sensación de que mis compañeros piensan: 'Si él corre como una bestia para presionar al rival, yo también tengo que hacerlo'. Y cuando se llega a esa situación, ya no hacen falta muchas palabras. Pero también debo decir que los jóvenes de nuestro equipo son muy responsables en lo que respecta a sus vidas y sus carreras. Si alguna vez tengo que alzar la voz, saben que no es por mí, sino por ellos. Ya ves, es muy fácil ejercer el liderazgo en el Barça", compartió.




