El primer proyecto de Quique Sánchez Flores en Vitoria progresa adecuadamente. La mejoría del Alavés con respecto a la pasada temporada es una realidad y la mano del técnico madrileño se nota en un equipo que logró 10 puntos en las primeras cuatro jornadas para firmar el mejor estreno de su historia en Primera. Las dos derrotas consecutivas ante Racing y Valencia le devolvieron a la tierra, pero el empate obtenido en el derbi de San Mamés le ha permitido irse al parón con un buen sabor de boca... y en puestos europeos.
El salto de calidad del Alavés está en el apartado defensivo. Los babazorros son el equipo menos goleado de la categoría, junto con Athletic y Celta, y han dejado su puerta a cero en tres de las siete jornadas. Nada que ver con los 20 partidos que encadenó el año pasado recibiendo algún tanto. Quique ha moldeado la mentalidad defensiva de un equipo que se siente más cómodo con el 5-3-2 y que ha fortalecido su mandíbula para soportar los golpes del rival.
En clave ofensiva, el Alavés continúa siendo un equipo que produce muchas situaciones de gol y que tiene facilidad para generar peligro a través del centro lateral. Boyé y Toni Martínez continúan siendo dos piezas claves en el engranaje ofensivo de Quique, que ha recuperado para la causa a un renacido Mariano Díaz. La figura de Pablo Ibáñez, Ángel Pérez o Antonio Blanco es clave para que toda la maquinaria funcione, sin olvidar a Tenaglia, el corazón del vestuario.
Es su estadio el principal elemento que le ha elevado a un lugar privilegiado en este inicio de curso. Todas sus victorias han llegado en Vitoria, donde ha hecho 9 goles en 4 partidos. Getafe, Villarreal y Osasuna se marcharon de vacío de su visita a Mendizorroza, que vuelve a tener un ambiente espectacular que supone una motivación extra para un equipo que juega de memoria cada vez que pisa su campo.
La temporada no ha hecho más que empezar y conviene mantener la cautela, pero es evidente que el Alavés sueña con huir de la parte baja y reducir el estrés en el tramo final de curso. De momento, va por buen camino.
La solidez defensiva de un equipo que ha recuperado el orden y el rigor táctico para conceder menos situaciones de peligro al rival y aumentar su capacidad para dejar la puerta a cero.
La asignatura pendiente del Alavés vuelve a estar a domicilio. Los de Quique completaron dos buenos partidos como visitantes tanto en Butarque como en San Mamés, pero no les dio para ganar. Hasta ahora, sus victorias han sido en Mendizorroza.
El Alavés ha llegado al parón de septiembre en sexta posición. Una posición privilegiada que sitúa al equipo en puesto europeos. La nota es un notable alto.
Mariano era un caso perdido y estaba más fuera que dentro del Alavés al término del pasado curso, pero no ha tirado la toalla y ha sabido encontrar su momento. Ha marcado 3 goles en este arranque liguero y su papel está siendo determinante.
Las lesiones han amargado la buena trayectoria del 'Glorioso' en este inicio. Quique perdió a Mikel Rodríguez y Garcés en el mismo entrenamiento después de que ambos sufrieran una rotura de ligamento cruzado anterior. Dos bajas sensibles que obligarán a Sergio Fernández a intervenir en el próximo mercado de invierno.





