Quique Sánchez Flores se refirió este sábado al cruce de LaLiga entre el Barcelona y el Alavés disputado en el Spotify Camp Nou. El conjunto vasco sigue sin ganar a domicilio y cayó goleado en el feudo culé.
"Tengo la sensación que en cada acción que iba a gol, lo fue. No fuimos duros ni contundentes. Pedimos disculpas. Como entrenador asumo la derrota, y más que nunca estoy al lado de mis jugadores".
"Cuando te imaginas un partido contra el Barça, te imaginas este partido. Les hemos abierto la puerta, les hemos dado facilidades. No hemos sido contundentes. No hemos tenido agresividad y no les hemos incomodado. Hacer menos falta que el rival es un problema. Tuvimos opciones tras el 2-0, tuvimos acercamientos. Pero luego ya nos condenaron los otros dos goles. Nos levantaremos".
"Han hecho el partido que querían. Han controlado el partido. Cada vez que nos tiraron, nos hicieron gol. Nos vamos frustrados. Quiero que la crítica recaiga en el entrenador, no en mis jugadores".
"Deja huella. Hay que saber que pudimos ser mejores, pero esto es pasajero. No podemos quedarnos en el error, hay que pasar página. Son rachas que no se pueden permitir, pero pueden pasar. Hay que saber qué hemos hecho mal y solucionarlo".
"Están cansados, agotados, han intentado cerrar los espacios... no nos ha faltado ganas o intención, pero nos hemos equivocado. Si no hay intensidad, el entrenador debe recapacitar".





