El guardameta de la Albirroja se ha convertido en una de las grandes revelaciones del Mundial 2026. Con 25 años, Gill ha pasado de ser un nombre relativamente desconocido a convertirse en uno de los porteros que más está dando que hablar en el campeonato. En el partido contra Alemania, paró dos penaltis en la tanda de dieciseisavos para permitir a su selección pasar a la siguiente fase.
Nacido en San Lorenzo, Paraguay, Orlando Gill dio sus primeros pasos en el fútbol de su país antes de dar el salto a Argentina, donde encontró la oportunidad de consolidarse en la élite. Desde su llegada a San Lorenzo de Almagro, el guardameta no tardó en hacerse con la titularidad gracias a su seguridad bajo palos, sus reflejos y una personalidad impropia de un futbolista con tan poca experiencia en la máxima competición argentina.
La eliminación de Alemania también deja una estadística histórica. Hasta este partido, Alemania nunca había perdido una tanda de penaltis en un Mundial. Orlando Gill y Paraguay fueron los encargados de romper un registro que parecía intocable. Durante décadas, las tandas de penaltis fueron sinónimo de éxito para el conjunto germano.
Los números explican por qué Orlando Gill está siendo uno de los porteros del torneo. Durante la fase de grupos fue uno de los guardametas con más intervenciones del campeonato, acumulando 17 paradas, además de destacar por su capacidad para dominar el área y actuar como un portero adelantado cuando el equipo necesitaba defender lejos de su portería. Su rendimiento fue tan alto que terminó la primera fase como el portero mejor valorado del Mundial según el Power Ranking de la FIFA.





