Mientras Inglaterra y Croacia inauguraban su andadura en el Mundial 2026 en Dallas, un nombre que ya suena con fuerza entre los seguidores de la Serie A se encargó de devolver la igualdad al partido: Martin Baturina. El centrocampista croata, pieza clave de un Como que ha firmado una temporada para enmarcar, resolvió una contra perfecta con un zapatazo cruzado que no dejó opción a Pickford, recordando que su talento ya no es ningún secreto en Italia.
A sus 23 años, Baturina se ha consolidado esta temporada como uno de los organizadores más finos de la liga italiana, el motor creativo de un Como que terminó la Serie A en una sorprendente cuarta posición, su mejor resultado histórico. Su fútbol, hecho de pausa, último pase y llegada desde segunda línea, le ha valido comparaciones con compañeros de generación y con leyendas de su propia selección, empezando por Luka Modrić, con quien comparte hoy vestuario en la absoluta.
Su gol de esta tarde, sin embargo, tiene poco que ver con la pausa. Ha sido un golpe de calidad pura, justo el tipo de gesto que confirma que el escenario de un Mundial no le queda grande. El problema es que la alegría croata ha durado poco: Harry Kane, que ya había abierto el marcador de penalti tras una primera ejecución anulada por el VAR, ha vuelto a aparecer para devolver la ventaja a los suyos con un cabezazo tras un córner medido de Declan Rice.
Inglaterra manda 2-1 en Dallas, y Croacia, con Baturina como su faro más inspirado, necesita ahora reaccionar para no irse de vacío de su debut mundialista.





