Después de su paso por el Real Madrid, Danilo ha reconstruido su carrera y se ha convertido en uno de los líderes silenciosos de la selección brasileña. Su etapa en el Real Madrid fue breve y discreta, y muchos la resumieron en un puñado de errores. Sin embargo, el lateral brasileño siguió haciendo lo que mejor ha sabido hacer durante toda su carrera: competir.
Danilo llegó al Real Madrid en 2015, después de brillar en el Santos y consolidarse en el Oporto, con un coste de cerca de 31 millones de euros. La competencia con Dani Carvajal fue feroz desde el primer día, y aunque ganó varios títulos, nunca consiguió sentirse protagonista. En 2017, se unió al Manchester City, donde Pep Guardiola lo valoró por su capacidad para jugar por ambas bandas y su inteligencia táctica.
Después de su paso por la Premier, Danilo se unió a la Juventus, donde alcanzó su mejor versión y se convirtió en una pieza imprescindible. Jugó de lateral derecho, lateral izquierdo, central en defensa de tres y hasta de mediocentro ocasional, y heredó el brazalete de capitán. En 2025, decidió regresar a Brasil y fichó por el Flamengo, donde sigue siendo titular y mantiene un gran nivel físico.
Con más de una década de experiencia en la selección brasileña, Danilo representa la experiencia y la fiabilidad en el equipo. Debutó con la absoluta en 2011 y ha disputado varias Copas América y tres Mundiales. Aunque nunca ha sido el futbolista más mediático de Brasil, es uno de los más fiables y ha demostrado que una carrera no se resume en un club.





