El Tottenham Hotspur se ha convertido en el gran agitador del mercado estival de la Premier League, invirtiendo más de 250 millones de euros en refuerzos para su plantilla. Después de salvarse del descenso en la última jornada de la temporada pasada, los Spurs han decidido tirar la casa por la ventana para reforzar su equipo. El fichaje de Sandro Tonali, procedente del Newcastle United, por 100 millones de libras es uno de los más destacados.
La llegada de Tonali se suma a la de otros jugadores como Mateus Fernandes y Jan Paul van Hecke, que han costado 99 millones de euros y 60 millones de euros respectivamente. El Tottenham también ha sabido moverse rápido para encontrar soluciones en distintas demarcaciones clave en el mercado de agentes libres, como el fichaje de Marcos Senesi, Andy Robertson y Martin Dubrávka.
La llegada de Van Hecke se ha compensado con la venta de Luka Vuskovic al Brighton por una cuantía similar. El defensa croata, fichado el pasado verano por 11 millones, ha multiplicado por seis su valor de compra. La venta de Vuskovic y la de Dragusin, que se marchará a la Fiorentina por más de 20 millones de euros, ayudarán a aliviar la carga financiera del Tottenham respecto al Fair Play Financiero de la Premier League.
El Tottenham ha apostado por reforzar su plantilla con jugadores de gran calidad y experiencia en la Premier League. La llegada de estos refuerzos puede ser un punto de inflexión para el equipo, que busca mejorar su rendimiento en la temporada próxima. Con la llegada de Roberto De Zerbi al banquillo, los Spurs buscan cambiar su dinámica y convertirse en un equipo más competitivo en la liga.





