El momento más polémico del partido fue la expulsión de Embolo. Inicialmente, el colegiado había señalado falta de Paredes y amarilla para el propio argentino.
Sin embargo, una nueva regla del VAR que se aplica desde este Mundial cambió el destino del partido. La confusión de identidad fue la clave de este giro inesperado.
El árbitro, Pinheiro, al mostrar la tarjeta a Leandro Paredes, se vio obligado a aplicar el protocolo del VAR. Dado que no existía falta alguna de Paredes, la decisión inicial no podía ser una tarjeta amarilla.
Al tener que retractarse y revisar la jugada en el monitor, el árbitro se vio obligado a enseñar la tarjeta amarilla al jugador suizo Embolo, quien había simulado la falta, lo que resultó en una polémica expulsión.




