Inglaterra y Argentina se enfrentarán el 15 de julio en Atlanta en una semifinal con ventaja para la selección argentina, aunque sin llegar a un favoritismo cerrado. El modelo concede a Argentina un 61,3% de probabilidades de clasificación, mientras que Inglaterra se queda en un 38,7%. En un partido sin empate final, esa distancia coloca a Argentina por delante, pero mantiene a Inglaterra en una zona competitiva real.
Los 80 puntos Elo que separan a ambas selecciones explican una ventaja argentina moderada, no definitiva. Argentina llega con más margen en la previsión y algo más de estabilidad estadística, pero Inglaterra conserva casi cuatro de cada diez opciones de alcanzar la final. El cruce apunta a una semifinal de control emocional, gestión de áreas y detalles mínimos: Argentina tiene más caminos hacia el pase, mientras que Inglaterra necesita llevar el partido a un escenario donde la diferencia del modelo pierda peso.
El modelo utiliza el sistema de puntuación Elo, que ordena a las selecciones según su rendimiento y la dificultad de sus rivales. Este sistema se actualiza con cada partido y pondera el nivel del rival, lo que lo hace más preciso que el ránking FIFA. Las probabilidades se calculan a partir de la diferencia entre los puntos Elo de los dos equipos y se introducen en la fórmula estándar del sistema, con una corrección específica para los partidos que permiten el empate.
El modelo puede cambiar sus probabilidades según los resultados de los partidos, ya que los ratings se recalculan automáticamente cada mañana con los últimos partidos oficiales disponibles. Esto significa que las probabilidades pueden variar a medida que el nivel estimado de las selecciones cambia. El porcentaje de cada ronda resume lo que ocurre tras 100.000 simulaciones completas del torneo, lo que permite medir la probabilidad relativa de cada selección de llegar a cada ronda.





