Francia y España se enfrentan el 14 de julio en Dallas en una semifinal de equilibrio casi total. El modelo apenas inclina la balanza hacia la selección española, con un 53,9% de probabilidades de clasificación, mientras que Francia alcanza el 46,1%. En una eliminatoria directa no hay empate posible como resultado final: el porcentaje mide quién llega a la final después de los 90 minutos, la prórroga o los penaltis.
Solo 27 puntos Elo separan a ambas selecciones, una distancia mínima para una semifinal de este nivel. España parte ligeramente por delante, pero la diferencia es tan pequeña que el partido se mueve prácticamente en el terreno de los detalles. Francia tiene margen suficiente para discutir cualquier tramo y convertir la eliminatoria en un pulso de máxima exigencia.
El modelo utilizado para hacer este pronóstico se basa en el sistema de puntuación Elo, que ordena a las selecciones según su rendimiento y la dificultad de sus rivales. El Elo permite leer mejor el momento competitivo de una selección porque se actualiza con cada partido y pondera el nivel del rival. Las probabilidades se calculan a partir de la diferencia entre los puntos Elo de los dos equipos y se convierten en una probabilidad de victoria utilizando la fórmula estándar del sistema.
El modelo también tiene en cuenta la corrección específica basada en los Mundiales de 1994 a 2022 para los partidos más igualados. En los partidos más descompensados, con diferencias superiores a 400 puntos, la probabilidad de empate cae por debajo del 10%. Los ratings se recalculan automáticamente cada mañana con los últimos partidos oficiales disponibles, lo que hace que las probabilidades cambien cuando cambia el nivel estimado de las selecciones.





