La temporada pasada fue un año para olvidar en Niza, ya que el club abandonó la dinámica que mantenía en los últimos años de entrar en puestos europeos y estuvo al límite de descender a Ligue 2. Quedaron en la decimosexta posición y tuvieron que jugar el playout frente al Saint-Étienne, al que golearon en el global con un 4-1 y pudieron mantener la categoría.
A pesar de la salvación, el equipo llegó a la final de Copa, aunque cedieron contra el Lens. La entidad francesa reconoció que la temporada había causado mucha frustración, confusión y decepción. Por ello, el nuevo director deportivo Roger Ricort y el nuevo técnico Olivier Pantaloni han implantado medidas para intentar evitar repetir esta última temporada.
Entre estas medidas se encuentra la obligación de los jugadores de registrarse al llegar, comer juntos para fomentar la unión del grupo y la prohibición de hablar inglés para que cada miembro del equipo tenga un conocimiento básico de francés. Además, Ricort también realiza reuniones individuales todas las mañanas, comenzando con los jugadores más veteranos.
De momento, estas medidas parecen estar surtiendo efecto, con la victoria por 4-0 frente al Nimes en el primer encuentro de la pretemporada. Mañana tendrán una gran prueba para ver si están listos para comenzar la liga, con un enfrentamiento contra el Olympique de Marsella.





