La relación entre el fútbol sala español y el japonés se ha ido fortaleciendo con el paso de los años, especialmente gracias a la influencia de entrenadores españoles como Miguel Rodrigo, Sito Rivera y Bruno García, así como del actual seleccionador japonés, Kenichiro Kogure. Este último ha reconocido que en Japón han aprendido mucho de los entrenadores españoles y que han tenido una gran influencia en el fútbol sala japonés.
Esta conexión entre ambos países ha facilitado el intercambio de jugadores, tanto en el fútbol sala femenino como en el masculino. Un ejemplo de esto es la reciente incorporación de Naomi Matsumoto al Guadalcacín jerezano, equipo que milita en la Primera Iberdrola. Naomi se suma así a otras jugadoras japonesas que ya han disputado la liga española, como Hinako Funatuski, Chikage Kichibayashi o Yuri Suto.
Naomi Matsumoto es una jugadora con perfiles variados, ya que además de su dedicación al fútbol sala, es influencer con una notable presencia en redes sociales, tiene licencia de chef y es artista. Su incorporación al Guadalcacín jerezano se ha producido después de llegar a un acuerdo con la agencia Horipro, con el compromiso de desarrollar el fútbol sala.





