Tras un domingo agitado en el Alfonso Murube —con el presidente Luhay Hamido ofreciendo su dimisión y la directiva rechazándola por unanimidad para ratificarlo—, marcado por la derrota en casa ante el Sporting y la consolidación como colista en la categoría de plata, el Ceuta ha querido cortar de raíz el mal momento deportivo. Lo hizo a última hora de este domingo con una reunión de urgencia a cuatro bandas entre la propia junta directiva, la dirección deportiva con Edu Villegas al frente, el técnico José Juan Romero y toda la plantilla.
El encuentro arrancó sin rodeos. Luhay tomó la palabra de inicio y puso sobre la mesa una propuesta drástica: cualquier futbolista que no se viera con fuerzas o compromiso para sacar esto adelante podía marcharse en ese mismo instante cobrando el cien por ciento de su contrato.
Nadie quiso dar un paso al frente ni pidió salir. Al ver que todo el vestuario decidía quedarse, la reunión dio un giro: la puerta del despacho se cerró con llave. A partir de ahí, en un tono directo y sincero, el presidente preguntó cara a cara a los jugadores si de verdad estaban convencidos de revertir la situación. La puerta no se volvió a abrir hasta que cuerpo técnico, directiva y plantilla escenificaron un compromiso total.
Todos a una afirmaron estar decididos a cambiar la dinámica y pelear por el objetivo marcado para esta temporada. En el club están convencidos de que este cara a cara a puerta cerrada debe marcar un antes y un después en el devenir del equipo.
De momento, los números dicho que el equipo caballa solo ha sumado 5 puntos de 36 posibles, y que enfrente espera un mes de noviembre con un calendario realmente exigente. Habrá que ver si las palabras y el compromiso se traduce en una reacción sobre el terreno de juego.





