La reunión entre Raúl Martín Presa, presidente del Rayo Vallecano, y el consejero Mariano de Paco en la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte comenzó con un alto grado de secretismo. La cita estaba programada para las 12:00 horas, pero a las 12:03 horas, none de los asistentes había llegado, hasta que se informó de que el presidente del Rayo Vallecano había entrado por una puerta trasera, concretamente por la calle Caballero de Gracia.
Seis minutos después, llegaron dos de los capitanes de la primera plantilla del equipo: Isi y Balliu. Posteriormente, también se unió a la reunión el vicepresidente del club, José María Sardá, quien había estado presente durante la semana anterior supervisando las obras de restauración del estadio de Vallecas.
El Rayo Vallecano busca convencer a la Comunidad de Madrid de que su estadio está en condiciones para albergar partidos al inicio de la temporada, pero una auditoría ha revelado problemas significativos, incluyendo obsolescencia en los equipos, averías críticas en el sistema contra incendios y deficientes condiciones de salubridad. Esto ha llevado al Gobierno regional a retirar la concesión del estadio al club.
La Comunidad de Madrid tiene previsto asumir las actuaciones urgentes necesarias para garantizar la seguridad del recinto y permitir que el Rayo Vallecano pueda regresar a su estadio lo antes posible.





