Un 'derbi ibérico' asoma en el horizonte más cercano. Si España gana a Austria el próximo jueves en Inglewood y Portugal hace lo propio, el mismo día, ante Croacia en Toronto, la última campeona de Europa y la última ganadora de la Nations League se medirán por un billete a los cuartos de final. Sería el 6 de julio, en Dallas.
Ningún portugués quiso hablar en el Hard Rock Stadium de medirse a España. Tampoco el español de la selección lusa: Roberto Martínez. 'El equipo está completamente preparado para el próximo partido', se limitaba a responder el técnico de Balaguer. La Croacia de Luka Modric es suficiente dolor de cabeza para Portugal.
Diogo Costa, MVP del duelo con Colombia, respondió: '¿Lo ideal? Tenemos que jugar ante cualquier equipo, tenemos que pelear con cualquier selección. Siempre es algo muy difícil un Mundial, hay que respetar a todas las selecciones. Ahora importa Croacia. Vamos a ir ganar y es lo que importa'.
Joao Félix, que se ha asentado en el once desplazando a un Bernardo Silva que ni siquiera sumó minutos ante Colombia, mantenía el discurso de sus compañeros: 'Todos los caminos son difíciles, estamos en el Mundial. Tarde o temprano te acabas enfrentando a grandes selecciones. Dieciseisavos, octavos, cuartos… cuando sea, estamos preparados'.





