Hay partidos que se explican con números y otros que piden que te sientes a verlos dos veces. El AD Alcorcón–Real Jaén de la undécima jornada del Grupo 2 de Primera Federación pertenece a la segunda categoría: un 4-3 de ida y vuelta, con tres cambios de guion, un portero visitante que salió con la cara partida de puro heroísmo y una remontada local tan vertical como implacable. El Alcorcón tuvo que levantar dos desventajas antes de poner tierra de por medio en apenas 21 minutos de la segunda parte.
Alcorcón: Bañuz; Irurita, Arnau Gaixas (Mayorga, 46’), Javi Lancho, Miguel Cuesta; Berlanga, Fran Manzanara (Rivera, 46’), Luis Vacas (Caravaca, 88’), Omar (Nico, 78’); Aparicio (Gonzalo, 74’) y Davo.
Real Jaén: Jaime Morillas; José Álvarez (Caballero, 66’), Nacho Castillo (Fran Gallego, 66’), Moha Keita, Mario Martos; Javi Moyano, Álex Pérez, Peque Polo (Marco Siverio, 25’), Adri Paz (Dani Rodríguez, 77’); Moha (Montejano, 77’) y David Serrano.
Goles: 0-1 (18’): Moha Keita. 1-1 (24’): Aparicio. 1-2 (41’): Mario Martos. 2-2 52’): Berlanga. 3-2 (62’): Miguel Cuesta. 4-2 (72’): Omar. 4-3 (88’): Fran Gallego.
Árbitro: Gil Soriano, del colegio gallego. Amonestó a los locales Aparicio, Omar, y Davo; y a los visitantes Moha Keita, José Álvarez y Marco Siverio.
Una primera parte que apuntaba al Jaén
El marcador engaña, porque el Jaén fue el primero en pegar y el primero en creérselo. En el minuto 17, Moha Keita resolvió sin asistencia para el 0-1, premio para un extremo que acabaría como uno de los grandes protagonistas del día: un 8,0 de valoración, 7 regates intentados y 6 duelos ganados que mantuvieron al bloque visitante enchufado durante largos tramos.
El Alcorcón respondió rápido. En el 24, Esteban Aparicio —capitán y faro ofensivo— empujó el 1-1 tras asistencia de Omar Ouhdadi. Pero el Jaén volvió a golpear antes del descanso: en el 41, Mario Martos culminó una jugada iniciada por Adri para el 1-2 con el que los andaluces se marcharon al vestuario por delante.
La estadística de la primera mitad dejaba una sensación extraña: el Alcorcón generaba más, pero el Jaén mordía mejor. Al final del choque, el reparto de ocasiones sería demoledor a favor de los locales —21 tiros por 10, diez de ellos entre palos, y unos goles esperados de 3,10 frente a 0,98—, prueba de que el equipo de Santo Domingo acabó mereciendo mucho más de lo que el resultado dejó en vilo.
Diez minutos para dar la vuelta a todo
Los cambios al descanso fueron un mensaje. Entraron Álvaro Mayorga y Pablo Rivera, y el Alcorcón salió a comerse el partido. En el 51, Miguel Berlanga firmó el 2-2 rematando un centro de Aparicio; el delantero acabó como el jugador con mejor nota del encuentro (8,6) pese a tocar pocos balones: cinco tiros a puerta y un acierto letal.
En el 62 llegó el vuelco definitivo al empate: Miguel Cuesta, central, apareció para el 3-2 asistido por Luis Vacas, el metrónomo alfarero (7,6, 55 pases buenos y una ocasión clara generada). Y en el 72, Ouhdadi coronó su partidazo transformando el 4-2 tras pase de Davo. El marroquí se fue del campo en el 79 con 8,8 de valoración, un gol, una asistencia, cuatro pases clave y cuatro regates completados: la gran palanca creativa del Alcorcón.
El Jaén aún tuvo cuerda. En el 87, Francisco Gallego —que había entrado en el 66— recortó el 4-3 asistido por David Serrano, con un impacto inmediato que le valió un 8,2 en apenas 24 minutos. El tanteador invitaba al vértigo final, pero en el 89 el VAR anuló otro gol de Gallego y dejó el resultado como estaba.
El hombre del partido estaba bajo palos... en el banquillo visitante
Lo más llamativo del 4-3 es que pudo ser una goleada. El guardameta del Jaén, Jaime Morillas, firmó una actuación sobresaliente: 6 paradas, 6 de ellas a disparos desde dentro del área, y un 7,8 de nota que lo situó como el mejor de su equipo. Enfrente, los goles esperados a puerta (4,60 del Alcorcón por 2,28 del Jaén) explican por qué el marcador no reflejó el dominio local. Sin Morillas, el relato habría sido otro.
En el lado del Alcorcón, Miguel Bañuz sufrió una tarde incómoda —solo 3 paradas y un registro de goles evitados negativo—, síntoma de que el Jaén convirtió casi todo lo que generó: dos de sus cuatro ocasiones claras acabaron en gol.
Lo que mueve la clasificación
El triunfo tiene lectura directa en la tabla del Grupo 2. El Alcorcón, que llegaba como el equipo menos batido en derrotas de la zona noble —una sola en once jornadas—, sube hasta los 18 puntos y se mete de lleno en la pelea por la promoción, a la estela de Real Zaragoza (24), Villarreal B (21), Real Jaén y Real Murcia (19). Su gran virtud sigue siendo la regularidad: 4 victorias, 6 empates y 1 derrota, con 22 goles a favor, el ataque más prolífico entre los de arriba junto al filial amarillo.
El Jaén, por su parte, encaja un correctivo que lo deja con 19 puntos (5-4-2) y pierde una oportunidad de apretar a los dos líderes. Sigue instalado en los puestos de privilegio, pero la fragilidad defensiva mostrada en Santo Domingo —21 tiros concedidos, 15 goles encajados ya en el curso— es un aviso para un equipo con aspiraciones.
Tres nombres emergen de este partido. Omar Ouhdadi se confirma como el enchufe del Alcorcón: gol, asistencia y una capacidad para progresar con el balón (casi 90 metros de conducción progresiva) que desequilibra cualquier defensa. Esteban Aparicio, capitán, repartió ocho pases clave y participó en dos goles; cuando aparece, el Alcorcón funciona. Y en el Jaén, Moha Keita demostró por qué es un quebradero de cabeza: abrió el marcador y fue el más desequilibrante de los suyos, aunque esta vez su brillo no bastó para sumar.
El Alcorcón se lleva tres puntos de oro y una certeza: cuando ajusta la puntería a su volumen de juego, es uno de los equipos más temibles del grupo. El Jaén se marcha con la sensación de haber competido de tú a tú durante una hora y de haberse desangrado en apenas diez minutos fatídicos.





