Un documento interno de la FIFA, fechado en octubre de 2020 y desvelado por The Guardian, revela que el organismo presidido por Gianni Infantino participó en conversaciones avanzadas con los impulsores de la Superliga, liderada por Florentino Pérez, para crear una alianza estratégica. Esta asociación habría permitido a la FIFA tener un papel central en la gobernanza de la competición a través de una 'acción de oro', que le habría permitido intervenir en decisiones clave como el formato del torneo, la distribución económica o el nombramiento de sus principales ejecutivos.
La propuesta contemplaba que la Superliga se integrara bajo el paraguas de la FIFA e incluso estudiaba un cambio de nombre, como 'Fifa Superliga'. Además, se planteaba la creación de una Copa Mundial de Clubes ampliada, con carácter anual y una duración fija de tres semanas, que se disputaría por eliminatorias directas y estaría estrechamente vinculada a la Superliga.
El plan también incluía la reestructuración completa del calendario internacional, con la reducción drástica de las ventanas de selecciones, concentrándolas en únicamente dos periodos de dos semanas al año. Esto habría supuesto un duro golpe para muchas federaciones, que podrían haber perdido importantes ingresos comerciales vinculados a los partidos internacionales.
La competición proyectada contaría con 15 miembros permanentes y cinco plazas adicionales para equipos clasificados a través de otras competiciones. Asimismo, el documento recogía el compromiso de crear una Superliga femenina con una estructura similar. Lo más llamativo del documento es el contraste con la posición pública adoptada posteriormente por Infantino, quien aseguró que la FIFA solo podía 'desaprobar enérgicamente' el proyecto después de su estallido en abril de 2021.





