La difícil realidad económica del Sevilla exige llevar a cabo una metamorfosis radical. El nuevo director deportivo nervionense, José Ignacio Navarro, ha logrado concretar varios movimientos en apenas un mes, es decir, desde que asumió el cargo de forma oficial. La consigna en Nervión es clara: optimizar recursos, buscar plusvalías y asimilar que cada euro cuenta.
Hasta el momento, las operaciones ejecutadas por José Ignacio Navarro se han saldado con un gasto controlado de unos siete millones de euros. Esta cantidad se ha destinado a cubrir los salarios de los cuatro refuerzos de cara al inicio de la pretemporada: Jon Guridi, Juan Iglesias, Arouna Sangante y Odysseas Vlachodimos.
El Sevilla se ha despedido de cinco jugadores que terminaban contrato y dos que concluían sus respectivas cesiones, liberando una masa salarial indispensable para poder cumplir con las estrictas normativas de inscripción de LaLiga. A cambio, la dirección deportiva ha cerrado cuatro incorporaciones de perfil bajo en lo económico, pero que invitan a pensar en un rendimiento inmediato.
El fichaje más ilusionante del Sevilla es el regreso a la portería de Odysseas Vlachodimos, cedido nuevamente por el Newcastle. El club también tiene un principio de acuerdo con Independiente del Valle por el futbolista ecuatoriano Patrik Mercado, aunque su rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco medial de su rodilla derecha paralizó el fichaje.





