Limpiar la cabeza y preparar el futuro. Esa es la consigna que manejan en Valdebebas durante este largo parón. Mourinho quiere aprovechar las dos semanas sin competición para hacer ambas cosas: permitir que sus jugadores desconecten después del duro golpe del Metropolitano y, al mismo tiempo, empezar a preparar de forma individualizada lo que viene.
Por eso, en Valdebebas no habrá un único plan. Cada futbolista tendrá su propio calendario en función de sus necesidades. El entrenador portugués había pactado ya cuatro días de descanso después del derbi, antes incluso de la derrota ante el Atlético, y los jugadores regresarán el viernes. A partir de ahí comenzará un trabajo a la carta. La idea es que el parón sea útil. Algunos tendrán más descanso, otros deberán seguir trabajando y habrá quienes aprovechen estas dos semanas para realizar una preparación específica que no pudieron completar durante la pretemporada.
Entre los jugadores que permanecen en Madrid están Courtois, Lunin, Asencio, Militao, Carreras, Rüdiger, Mendy, Valverde, Tchouaméni, Thiago y Rodrygo. No todos tendrán el mismo calendario ni las mismas cargas. El cuerpo técnico diseñará para cada uno las sesiones y los días de trabajo que considere necesarios. No se trata simplemente de descansar. Se trata de aprovechar el parón para llegar mejor a lo que viene.
La situación será diferente para los lesionados. Militao, Rodrygo y Mendy deberán seguir acudiendo a Valdebebas durante toda la semana para continuar con sus respectivos procesos de recuperación. Para ellos no existe ese periodo de desconexión: el objetivo es aprovechar cada día para avanzar en su puesta a punto. También Valverde tendrá trabajo específico durante estos días. Otro que estará a prueba será Asencio, que aprovechará este parón para decidir si pasa o no por el quirófano... dependiendo de su evolución en la tibia. El caso de Tchouaméni es especialmente significativo. El centrocampista francés tendrá ahora la posibilidad de completar parte de la preparación que no pudo realizar durante la pretemporada para tratar de recuperar su mejor versión.
El problema para Mourinho es que este trabajo tendrá un límite: buena parte de su plantilla estará fuera de Valdebebas. Quince madridistas han sido convocados con sus selecciones para disputar compromisos internacionales entre septiembre y octubre. Huijsen y Cucurella, con España; Trent y Bellingham, con Inglaterra; Mbappé, Konaté y Camavinga, con Francia; Arda Güler, con Turquía; Dumfries, con Países Bajos; y Bernardo, con Portugal, afrontarán partidos de la Liga de Naciones. Yan Diomande, con Costa de Marfil, y Brahim, con Marruecos, jugarán encuentros de clasificación para la Copa de África 2027 y amistosos. Endrick y Vinicius disputarán partidos amistosos con Brasil. Y Carlos Espí afrontará con España los últimos compromisos de la fase de clasificación para el Europeo sub-21 de 2027.
Mourinho tendrá, por tanto, dos semanas con una plantilla reducida, pero quiere sacarles el máximo partido. El objetivo no es únicamente recuperar a los que están tocados o dar descanso a los que lo necesitan. También es empezar a construir el equipo que tendrá que afrontar los próximos partidos. Un trabajo que contará con la ayuda de varios canteranos, que podrán disfrutar de otra oportunidad con el primer equipo.




