Embolo se convirtió en el protagonista de la eliminación de Suiza en el Mundial. El drama se desencadenó en el minuto 72, cuando lo que inicialmente parecía ser una amarilla para Paredes se transformó en una segunda cartulina para el jugador helvético después de la intervención del VAR.
El VAR informó al árbitro Silva Pinheiro de que se había confundido de futbolista, lo que llevó a la anulación de la amarilla a Paredes y a la amonestación de Embolo. Esta era la segunda tarjeta para Embolo, que ya había recibido una en el minuto 44'. Esto dejó a Suiza con un jugador menos en el encuentro y complicó la eliminatoria.
Embolo, consciente del error que había cometido, abandonó el campo desesperado, entre lágrimas y tapándose la cara. A pesar de la derrota, sus compañeros y el entrenador Murat Yakin cerraron filas en torno a él, quitándole la responsabilidad de la derrota. Xhaka destacó la importancia de Embolo para el equipo y lamentó el dolor que sentía: 'A veces el fútbol duele'.
Otros jugadores como Rieder y Akanji también apoyaron a Embolo, destacando su peso en la selección y su entrega en el partido ante Argentina. El seleccionador Murat Yakin resaltó la lucha y el esfuerzo de Embolo durante el partido, recibiendo muchos golpes y demostrando su compromiso con el equipo.




