Quince años hacía que el Madrid no visitaba al Racing, un clásico de nuestro fútbol, y el reencuentro se produjo en una tarde otoñal reventona, con cielo abierto y brisa agradable. El césped, perfecto, invitaba al buen juego y el Madrid, que venía con el impulso del Spotify y la misma alineación salvo el descanso preventivo de Valverde, salió con ganas y alegría atacante. El Racing, un equipo mejor por delante que por detrás como bien se lee en s
Un penaltito averió el partido





