Pedro Porro, el lateral del Tottenham, conquistó el Mundial con España en Nueva York, pero el momento que más le emocionó llegó varios días después, en su Don Benito natal. Allí, delante de su familia, vecinos y todo un pueblo entregado, colocó la medalla de campeón del mundo al cuello de su abuelo Antonio Sauceda. 'Le prometí que lo haría. Es uno de sus mayores sueños y el mío', confesó un emocionado Porro.
La respuesta de su abuelo resumió el momento mejor que cualquier discurso. 'Ya tiene una medalla tu abuelo en casa, qué orgullo', le dijo mientras ambos apenas podían contener las lágrimas. La localidad pacense vivió una de esas noches que quedan para siempre en la memoria colectiva, con más de 4000 personas en la Ciudad Deportiva Pedro Porro.
El recibimiento estuvo encabezado por la alcaldesa, Elisabeth Medina, que recibió al internacional español junto a la Corporación Municipal. Porro firmó en el Libro de Honor de la ciudad y saludó a los miles de aficionados que abarrotaban el recinto. Para Don Benito, acostumbrado a seguir la carrera de uno de sus hijos predilectos desde la distancia, la noche tuvo algo de celebración familiar.
Pedro Porro definió las últimas semanas como 'una locura' por todo lo vivido desde la conquista del título. También quiso acordarse de los sacrificios realizados durante su carrera, especialmente cuando tuvo que abandonar Extremadura siendo muy joven para continuar su formación futbolística. 'Todo ha sido fruto del esfuerzo y de no dejar nunca de creer', vino a resumir el lateral.





