Pau Cubarsí ha culminado un Mundial excepcional al ser galardonado con el Premio al Mejor Jugador Joven y conquistar la Copa del Mundo. Con solo 19 años, el central jugó los ocho partidos de la selección española, completando un total de 750 minutos en el torneo, incluyendo la prórroga de la final contra Argentina.
Se convirtió en una pieza fundamental de la defensa española, que terminó siete encuentros sin recibir goles y solo concedió un gol en todo el campeonato, lo que representa el mejor registro defensivo en la historia de los Mundiales. En la final, España apenas permitió un disparo a portería y volvió a mantener su portería a cero en el partido más importante.
En el partido decisivo, Cubarsí desempeñó un papel crucial, controlando junto a Laporte a destacados jugadores como Messi, Julián Álvarez y Lautaro, y provocando la segunda tarjeta amarilla de Enzo Fernández, lo que dejó a Argentina con diez jugadores antes de la prórroga. Su actuación en el Mundial ha sido la de un verdadero campeón, jugada con la serenidad de un veterano a pesar de no haber cumplido aún los 20 años.
Durante la final, Cubarsí demostró nuevamente por qué ha sido una de las grandes revelaciones del campeonato. Completó el 96% de sus pases, realizó seis despejes y lideró con autoridad la defensa española durante los 120 minutos, neutralizando junto a Laporte el ataque argentino.





