Pathé Ciss ha dado un paso más en su pulso con el Rayo Vallecano. El centrocampista senegalés se ha negado este lunes a entrenar junto al resto de sus compañeros por la falta de predisposición del club a escuchar las ofertas que ha recibido durante este verano. El jugador quiere salir, considera que su ciclo en Vallecas está acabado y así se lo ha trasladado al club en reiteradas ocasiones.
El mercado ha llamado a su puerta desde distintos frentes. En España hay clubes pendientes de su situación, mientras que fuera aparecen dos nombres propios ya revelados por esta casa: Besiktas y Al Shabab. El club turco y el conjunto saudí han mostrado interés por un futbolista que entiende que ha llegado el momento de afrontar una nueva etapa lejos del Rayo.
La postura del club franjirrojo, de momento, no se mueve. Pathé Ciss tiene contrato hasta 2027, le queda un año de vinculación y el Rayo se remite a los 10 millones de euros de su cláusula de rescisión. En Vallecas no quieren abrir la puerta a una salida si las propuestas no alcanzan una cifra que consideren suficiente para desprenderse de uno de los jugadores más utilizados de los últimos años.
Esa firmeza ha terminado provocando el último movimiento del futbolista. Pathé no se ha ejercitado este lunes con el grupo y deja clara su posición en pleno mercado. No se trata de un deseo nuevo, sino de una situación que viene de lejos y que ya ha tenido varios capítulos anteriores.
El episodio más sonado llegó en enero de 2023, cuando Pathé Ciss tenía todo acordado para marcharse al Lyon y el Rayo terminó cerrándole la puerta. Aquella operación, que estaba muy avanzada, acabó frenada por la posición del club franjirrojo, que decidió no permitir la salida del centrocampista.
El verano pasado también apareció una oferta importante de Al Shabab. El conjunto saudí intentó hacerse con el jugador, pero el Rayo volvió a remitirse a la cláusula y Pathé acabó continuando en Vallecas. Ahora, con Besiktas, Al Shabab y opciones en España sobre la mesa, el jugador vuelve a empujar para que el club escuche.
Pathé Ciss llegó al Rayo en 2021 y desde entonces ha sido una pieza clave en la plantilla. Acumula 179 partidos oficiales con la camiseta franjirroja y ha tenido peso para distintos entrenadores, no solo en el centro del campo, sino también en escenarios de emergencia.
Durante estos años ha aportado incluso en posiciones que no son la suya de manera natural, como cuando tuvo que actuar como central. Su recorrido, su físico y su capacidad para competir en distintos contextos explican el valor que el Rayo le sigue dando, pero también el desgaste de un futbolista que entiende que su etapa ya ha terminado.
El pulso queda ahora abierto. Pathé Ciss quiere salir, el Rayo se remite a los 10 millones de la cláusula y los clubes interesados deberán decidir en los próximos días si dan el paso definitivo. Mientras tanto, el centrocampista ya ha movido ficha negándose a entrenar con sus compañeros.





