La noche del 16 de septiembre de 1992 será difícil de olvidar para cualquier valencianista con memoria. Porque aquella noche el equipo se medía en la primera eliminatoria de la Copa de la UEFA 1992-93 al Nápoles post-Maradona. Un equipo italiano remozado tras el paso del huracán argentino que dirigía en aquel tiempo un conocido por la parroquia blanquinegra: Claudio Ranieri. Aquella noche fue difícil de digerir con la goleada sufrida.
Las ilusiones europeas se acabaron de un zarpazo. Porque aquel 1-5 en Mestalla hizo mucho daño. Fue todo un 'sorpresón' y uno de esos resultados europeos que dejaron mella en el equipo que por entonces dirigía Guus Hiddink.
Además, aquella noche encumbró a un 'nueve' uruguayo. Se trataba de Daniel Fonseca. Hizo los cinco goles del Nápoles. Causó furor su olfato insaciable aquella noche en el mítico estadio valencianista. Arrolló al Valencia con sus goles y dejó la eliminatoria vista para sentencia. De hecho, el partido de vuelta fue testimonial. 1-0 con gol (cómo no) del charrúa.
El Valencia formó aquella noche con un equipo de muchas garantías. Sempere; Quique Sánchez Flores, Belodedici, Camarasa, Giner; Tomás González, Roberto Fernández, Fernando Gómez, Leonardo Araújo; Penev y Álvaro Cervera. En la segunda parte entraron Arroyo y Eloy Olaya. El gol del Valencia lo marcó Roberto Fernández.
Daniel Fonseca pudo ser unos años antes jugador del Valencia. Cuando aún era muy joven y militaba en el Club Atlético Nacional de Montevideo. De hecho en ese verano de 1989 llegó con el equipo uruguayo a jugar el Trofeo Naranja y lo hizo bajo fuertes rumores de posible fichaje. Finalmente la operación se rompió y acabó en Italia.
Tres años después Fonseca consumaba su propia 'vendetta' -venganza en italiano- marcándole cinco goles en el propio Mestalla. De hecho el atacante ya no sabía cómo celebrar sus últimas dianas.





