Pellegrino Matarazzo, entrenador de la Real, ha compartido su día a día en San Sebastián, comenzando su jornada con un paseo a las 6 de la mañana. En ese momento, la ciudad está tranquila, con solo el personal de limpieza y algunas personas que salen a correr como compañía antes de dirigirse a Zubieta para iniciar su trabajo.
Matarazzo afirma que no considera temprano levantarse a las 6 de la mañana, ya que para él es normal y forma parte de su rutina. Disfruta conectando con el paisaje y la ciudad durante su paseo, lo que le ayuda a mantener su rutina sin dificultad. Para él, es importante activarse desde la mañana para tener un buen comienzo de día.
Una vez en Zubieta, Matarazzo se convierte en entrenador. Le gusta llegar temprano, cuando aún no hay nadie o solo algunos ayudantes. Comienza su día con un desayuno de té verde con arroz tostado y una tostada de pan con aguacate, a veces acompañado de huevos. Esto se convierte en su energía antes de entrenar.
Matarazzo también desvela que, en los días previos y posteriores a la final, se despertaba aún más temprano, alrededor de las 4 o 5 de la mañana. Fue en uno de esos momentos cuando escribió su discurso tras ganar la Copa. Después de su rutina matutina, tiene charlas con sus futbolistas y su staff, analiza partidos en vídeo y otros detalles del trabajo antes de comer.
Su día termina alrededor de las 18:45, cuando abandona Zubieta para regresar a casa, pasear o asistir a algún acto del club. Este es el día a día de Matarazzo en San Sebastián, una ciudad que ha adoptado como suya y donde encuentra la energía para realizar su trabajo como entrenador de la Real.





