El esperado choque de cuartos de final de la Copa del Mundo entre las selecciones de Francia y Marruecos, programado para este jueves a las 22:00 horas, mantendrá en vilo a las autoridades de la capital gala. A pesar de que el partido se disputará a miles de kilómetros, concretamente en el Gillette Stadium de Boston, la Prefectura de Policía de París ha diseñado un estricto plan de prevención para evitar altercados en las calles parisinas, cuyas acciones operativas darán comienzo a las 21:00 horas.
Para esta ocasión, las fuerzas de seguridad contarán con el respaldo de drones policiales autorizados para filmar los alrededores, una herramienta clave para localizar de forma rápida a posibles alborotadores. El recuerdo de las celebraciones de la semifinal del Mundial de 2022, que se saldó con 266 detenciones (167 de ellas en la capital), junto con los recientes disturbios del pasado mes de mayo tras los encuentros del PSG en la Champions League, han llevado a la administración a calificar estas medidas como obligatorias, urgentes y equilibradas para proteger tanto el mobiliario urbano como a los ciudadanos.
El principal objetivo de las autoridades es impedir aglomeraciones masivas e imprevistas en puntos emblemáticos como los Campos Elíseos. Por este motivo, el metro parisino sufrirá importantes alteraciones en los horarios cercanos al partido en las líneas 1, 2, 6, 8, 9, 12, 13 y 14. De forma paralela a los cortes en el metro, la Prefectura ha emitido decretos específicos para limitar el uso de elementos potencialmente peligrosos.
Se ha prohibido de manera inmediata el traslado de carburante en bidones u otros recipientes durante los días 9 y 10 de julio en París y los departamentos colindantes. Asimismo, se han impuesto severas restricciones al uso, posesión y transporte de material pirotécnico y fuegos artificiales. Aunque ya existían vetos de cara a la Fiesta Nacional del 14 de julio (con prohibiciones del 13 al 15 de julio), las órdenes vigentes que se extienden hasta el 20 de julio contemplan de forma directa el avance de los combinados francés y marroquí en el torneo para anticiparse a un escenario de elevado riesgo de desórdenes públicos.




